Si eres amante de esos lugares que encierran historias apasionantes, el Palomar de La Breña te sorprenderá. Y lo hará por su singularidad, historia y ubicación, en el corazón del Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate, a tan solo unos kilómetros de las espectaculares playas y acantilados de Barbate.

Y es que aquí, en este edificio, en su laberinto de galerías, se criaban en libertad miles de palomas que, allá por el siglo XVIII, servían para alimentar a los tripulantes de las flotas que protagonizaban largas y peligrosas travesías oceánicas.

Blindado por una impresionante masa de pinos, al Palomar de La Breña accedemos a través de una pequeña puerta que (integrada en una hacienda del XVIII) nos conduce a una sucesión de estrechos y altos muros (11 metros) en los que, aún hoy, se conservan en perfectas condiciones los nidos en los que se refugiaban hasta 10.000 palomas.

Se trata de un pequeño y estimulante viaje en el tiempo que nos acerca a esas épocas en las que cruzar el Océano Atlántico era una cuestión de vida o muerte.