Seguro que has probado alguna vez o, cuando menos, has oído hablar de las ricas Pasas de Málaga, fruto emblemático de una tierra de ricos viñedos y largas jornadas de sol. Concretamente, es en la espectacular Axarquía y en Manilva donde tiene lugar el que, sin lugar a dudas, es uno de los grandes ‘milagros’ de los productos con marca Andalucía.

‘Milagro’ de color negro violáceo y sabor delicadamente dulce (moscatel) y textura aterciopelada que responde a una excepcional materia prima, uvas de las variedades Moscatel de Málaga o Alejandría; un cuidado y artesanal proceso de secado y el llamado picado, faena manual por la que se procede a quitar las semillas.

Características y proceso que, desde hace siglos, convierten a las Pasas de Málaga en un apreciado manjar, que hace gala de Denominación de Origen y que es exquisito tanto si se disfruta solo o como parte de sabrosas elaboraciones, muchas de ellas relacionadas con la repostería de mayor arraigo.

Apuntaros que, como otros productos de profundo arraigo en Andalucía, su producción se remonta a la época romana, dando pie a celebraciones populares y rutas que giran en torno a su origen producción y excepcional calidad.