Hablar de Úbeda es hablar de un sueño de emociones e historias casi eterno, ese en el que el renacentismo español despliega todos sus encantos para regalarnos experiencias propias de una ciudad que, ahí es nada, luce la declaración de Patrimonio de la Humanidad.

Encantos que, como podrás comprobar, son visibles en sus calles, edificios, templos y también en sus plazas, esos grandes lugares públicos en los que la vida fluye a diario y en torno a los que, a lo largo de los siglos, se han construido algunos de los edificios más emblemáticos de la localidad.

Ese es el caso de la plaza que te invitamos a visitar y que, estamos seguro, te sorprenderá tanto como a nosotros, ya que su belleza y singularidad le han servido para ser considerada una de las más bellas de Europa.

Nos referimos a la Plaza Vázquez de Molina, núcleo de algunos de los monumentos renacentistas de mayor relieve y valor que atesora Úbeda. Iconos renacentistas como la Capilla Funeraria del Salvador del Mundo, la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares o el Palacio de Juan Vázquez de Molina.

Vistarla cuando comienza a caer la tarde y se iluminan cada uno de sus monumentos es un auténtico placer para los sentidos.

COMO LLEGAR